Marvel’s Wolverine consigue algo que probablemente era lo más importante para un juego protagonizado por Logan: hacer que el jugador realmente se sienta como Wolverine.

El combate es brutal, las garras tienen peso, las ejecuciones funcionan y los poderes que vamos desbloqueando consiguen que cada vez sea más fácil lanzarse contra un grupo de enemigos sin pensar demasiado en las consecuencias.

Pero cuanto más avanzas, también empiezan a aparecer algunas de sus limitaciones. El combate puede volverse repetitivo, la estructura resulta demasiado lineal en determinados momentos y el contenido secundario no termina de ofrecer razones suficientes para alejarse del camino principal.

Aun así, Marvel’s Wolverine es una experiencia entretenida, con una historia que consigue enganchar y una base sobre la que Insomniac podría construir algo mucho más ambicioso en una futura secuela.

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Un combate brutal que termina mostrando sus límites

El combate es probablemente uno de los apartados que mejor consigue representar al personaje.

Desde las primeras peleas, Wolverine transmite una sensación de fuerza y agresividad que encaja perfectamente con lo que uno espera de Logan. Los combos, los ataques finales y especialmente las ejecuciones consiguen que los enfrentamientos sean bastante satisfactorios.

No es únicamente una cuestión de violencia. Conforme empiezas a desbloquear nuevas habilidades, Wolverine se vuelve mucho más peligroso y eso cambia también la manera en la que afrontas los combates. Puedes entrar con más confianza en grupos numerosos y utilizar diferentes poderes para controlar mejor cada situación.

Las ejecuciones también funcionan muy bien. No aparecen constantemente, lo que ayuda a que sigan resultando satisfactorias cuando finalmente puedes utilizarlas.

El problema aparece después de varias horas.

Aunque existen diferentes ataques y habilidades, la profundidad del sistema no termina siendo tan grande como podría parecer inicialmente. Después de probar distintas opciones, es fácil acabar utilizando los mismos ataques y combinaciones porque ya sabes que funcionan.

Eso provoca que algunos enfrentamientos terminen sintiéndose demasiado similares.

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La variedad de enemigos tampoco termina de solucionar completamente este problema. Hay diferentes tipos de rivales, pero muchos de los enemigos normales no obligan realmente a cambiar la forma de jugar.

Habría sido interesante que cada tipo exigiera estrategias mucho más específicas, haciendo necesario utilizar determinadas habilidades o cambiar constantemente nuestro estilo de combate.

Los jefes consiguen romper algo mejor esa rutina y, en general, los enfrentamientos contra ellos me han gustado, aunque también creo que podían haberse llevado un poco más lejos.

Las habilidades funcionan, pero acabas encontrando tu rutina

La progresión está bien planteada.

Las habilidades más importantes aparecen en momentos adecuados y varias de ellas cambian realmente la forma en la que puedes afrontar una pelea. Conforme mejoras a Wolverine, también aumenta esa sensación de poder que debería acompañar al personaje.

Desbloquear nuevas habilidades genera cierta motivación para continuar mejorando, aunque no diría que el sistema de progresión sea uno de los principales motivos para seguir jugando.

Intenté probar distintos estilos y ataques durante las primeras horas, pero eventualmente acabé recurriendo a las mismas habilidades que ya conocía.

Eso no significa que el árbol de habilidades funcione mal. Simplemente existe una diferencia entre tener muchas posibilidades disponibles y que el juego realmente te obligue a utilizarlas.

La regeneración también cumple correctamente con su función y encaja de manera natural con Wolverine, aunque tampoco es una mecánica que cambie radicalmente la experiencia.

Una historia que consigue enganchar

La historia ha sido una de las partes que más positivamente me ha sorprendido.

Insomniac ha creado su propia interpretación de Wolverine y eso le permite construir una narrativa que se siente suficientemente independiente como para mantener la curiosidad sobre lo que ocurrirá después.

Hasta donde he avanzado, la historia nunca me ha parecido especialmente predecible y consigue mantener un buen interés entre las diferentes misiones.

Las cinemáticas también funcionan bien y acompañan correctamente los momentos más importantes.

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Sin embargo, precisamente porque esta es una nueva interpretación del personaje, me habría gustado conocer más a Logan y no únicamente a Wolverine.

El juego presenta bien al héroe y todo lo relacionado con sus habilidades, violencia y conflictos, pero podría dedicar más tiempo a explicar quién es Logan fuera de las peleas.

Algo similar ocurre con algunos de los personajes secundarios. Funcionan bien dentro de la historia, pero en ciertos casos siento que faltaba un poco más de contexto o background para comprender mejor quiénes son y por qué deberían importarnos.

La narrativa es buena, pero un mayor desarrollo de sus personajes habría conseguido que algunos momentos tuvieran todavía más peso.

Insomniac consigue que te sientas como Wolverine

Como adaptación del personaje, Marvel’s Wolverine funciona.

El juego entiende que controlar a Logan tiene que sentirse muy diferente a controlar a otros superhéroes.

Las peleas son violentas, las ejecuciones son agresivas y la sangre forma parte constante de la presentación. Todo contribuye a que Wolverine se sienta peligroso.

Cuando empiezas a combinar los ataques básicos con las habilidades desbloqueadas, esa sensación todavía aumenta más.

Las animaciones generalmente están bien realizadas, aunque algunas podrían ser más naturales. Las propias garras también cumplen, pero hay pequeños detalles que todavía podían pulirse.

El modelado facial de Logan es otro apartado que personalmente creo que podía haber quedado mejor. Liam McIntyre cumple correctamente con el personaje, pero la representación visual de su rostro no siempre termina de transmitir todo lo que debería.

No es algo que arruine las cinemáticas ni mucho menos, pero sí un apartado donde todavía existe margen de mejora.

Ser lineal funciona… hasta que el juego abusa demasiado

La decisión de hacer Marvel’s Wolverine una experiencia principalmente lineal me parece acertada.

No todos los juegos necesitan un enorme mundo abierto y, en este caso, tener una aventura más controlada ayuda a mantener el ritmo de la historia.

El problema es que el juego lleva esa filosofía demasiado lejos en algunas secciones.

Hay momentos donde habría agradecido tener un poco más de libertad para explorar los escenarios o decidir cómo llegar hasta determinado objetivo.

Los escenarios, por separado, me han gustado bastante. Cada localización tiene una identidad suficientemente diferenciada y visualmente hay buena variedad.

Pero constantemente aparecen muros invisibles, zonas aparentemente accesibles que realmente no lo son y caminos demasiado marcados.

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Es precisamente en esos momentos cuando la estructura lineal empieza a sentirse artificial.

La exploración existe y aporta algo, especialmente cuando buscas recursos relacionados con mejoras o trajes, pero tampoco es uno de los elementos más desarrollados de la experiencia.

Con un poco más de libertad dentro de cada escenario, sin necesidad de convertir el juego en un mundo abierto, la aventura probablemente habría ganado bastante.

El ritmo cumple, pero el juego te lleva demasiado de la mano

El ritmo general funciona.

La historia avanza de manera suficientemente constante y existe una buena alternancia entre combates, cinemáticas y exploración.

Sin embargo, algunas secciones cortan ligeramente ese ritmo y vuelven a poner sobre la mesa el problema de la linealidad.

Marvel’s Wolverine te lleva demasiado de la mano.

Hay momentos donde simplemente habría sido mejor dejar al jugador experimentar un poco más por su cuenta en lugar de marcar de forma tan clara prácticamente todo lo que tiene que hacer.

No llega a convertirse en un problema que arruine la experiencia, pero sí termina siendo uno de los aspectos más evidentes que una secuela debería mejorar.

El contenido secundario es su apartado más flojo

Aquí es donde Marvel’s Wolverine más me ha decepcionado.

Hay coleccionables y diferentes actividades repartidas por el juego, pero pocas consiguieron realmente despertar mis ganas de completarlas.

Principalmente he explorado para conseguir elementos relacionados con trajes o mejoras.

Las Nightmare Doors, que permiten explorar recuerdos y sueños de Logan, podrían haber sido una idea bastante interesante, pero personalmente terminaron siendo una de las actividades que más pereza me dio completar.

No sentí que estuvieran desarrolladas de una forma suficientemente atractiva como para querer buscar todas.

Y ese es precisamente el problema del contenido secundario: existe, pero pocas veces consigue hacer que quieras desviarte del camino principal.

En un juego tan lineal, esas actividades podían haber sido una oportunidad perfecta para añadir profundidad y variedad.

Un apartado gráfico sólido en PS5 Pro

Visualmente, Marvel’s Wolverine es un juego bastante atractivo.

Jugándolo en PlayStation 5 Pro, los escenarios, los personajes, la iluminación y especialmente todos los efectos asociados al combate dejan una muy buena impresión.

La sangre y las heridas ayudan bastante a reforzar la brutalidad de Wolverine y hacen que los enfrentamientos tengan más impacto visual.

No todo está al mismo nivel. Algunas expresiones faciales y ciertas animaciones todavía pueden mejorar, especialmente teniendo en cuenta el nivel de producción general que maneja el juego.

Aun así, el resultado general es muy bueno y durante la mayor parte de la aventura Marvel’s Wolverine luce como uno de los proyectos visualmente más cuidados de Insomniac.

Rendimiento estable y pocos problemas técnicos

Mi experiencia en PlayStation 5 Pro ha sido bastante sólida.

No tuve problemas importantes de rendimiento ni sufrí ningún cierre inesperado del juego.

Sí encontré algunos bugs durante mis partidas, pero fueron pocos y varios de ellos fueron solucionándose rápidamente mediante actualizaciones.

También tuve algún momento puntual donde la cámara podía provocar problemas durante los combates. No porque controlar la cámara sea especialmente complicado, sino porque determinadas situaciones enfocan demasiado la acción sobre un enemigo mientras otros siguen atacando desde fuera de nuestra visión.

Son situaciones ocasionales, pero en combates numerosos pueden provocar que recibas daño prácticamente sin verlo venir.

Fuera de eso, técnicamente mi experiencia fue estable.

Un apartado sonoro que cumple

El sonido acompaña correctamente toda la experiencia.

Los golpes, las garras y las ejecuciones tienen suficiente impacto como para reforzar la brutalidad del combate, mientras que música y voces cumplen bien durante las secuencias narrativas.

No es uno de los apartados que más destaque por encima del resto, pero tampoco encontré problemas importantes.

Simplemente funciona bien y acompaña correctamente lo que ocurre en pantalla.

Veredicto

Marvel’s Wolverine consigue construir una base muy buena alrededor de uno de los personajes más conocidos de Marvel.

El combate es divertido, brutal y consigue hacerte sentir como Wolverine. La historia mantiene el interés, las habilidades ayudan a reforzar la sensación de progresión y visualmente el juego ofrece un resultado muy bueno, especialmente en PlayStation 5 Pro.

Pero conforme avanzan las horas también aparecen claramente sus limitaciones.

Los enfrentamientos empiezan a repetirse, muchos enemigos podrían ofrecer comportamientos más diferenciados y la estructura lineal termina resultando demasiado restrictiva en algunas misiones.

El contenido secundario es probablemente su punto más débil. Las actividades adicionales no siempre ofrecen suficientes incentivos y las Nightmare Doors son un buen ejemplo de una idea que podía haberse aprovechado mucho mejor.

También habría agradecido conocer más al Logan que existe detrás de Wolverine. La historia funciona, pero dedicar más tiempo a desarrollar tanto al protagonista como a determinados personajes secundarios habría dado todavía más fuerza a la narrativa.

Aun con esas limitaciones, Marvel’s Wolverine es un juego que merece la pena experimentar.

Quizá no sea una aventura que revolucione los juegos de superhéroes, pero sí consigue ofrecer varias horas de entretenimiento y demuestra que existe muchísimo potencial en esta interpretación del personaje.

Sobre todo, deja la sensación de que una secuela que mejore la variedad de enemigos, dé más libertad al jugador, profundice el contenido secundario y desarrolle todavía más a Logan podría convertirse en algo realmente especial.

Lo mejor

  • El combate consigue hacerte sentir como Wolverine.
  • Combos, habilidades y ejecuciones son muy satisfactorios.
  • La historia consigue mantener el interés.
  • Las localizaciones tienen suficiente variedad.
  • Buen apartado gráfico, especialmente en PS5 Pro.
  • Rendimiento sólido durante nuestras partidas.
  • La progresión acompaña bien el crecimiento de Wolverine.

Lo peor

  • El combate acaba volviéndose repetitivo.
  • Los enemigos normales necesitan comportamientos más diferenciados.
  • Demasiados muros invisibles y una estructura excesivamente lineal.
  • El contenido secundario es poco atractivo.
  • Las Nightmare Doors no terminan de aprovechar su idea.
  • Logan y algunos personajes secundarios podían haber recibido mayor desarrollo.

Nota final

7.5/10